Balón de oro: Se buscan respuestas en Suiza

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Las respuestas no están en Zúrich. Y es que muchos se empeñan en señalar el 12 de enero como el día en que una verdad ganará sobre la otra. Porque el fútbol actual parece ser bipolar, dividido, bandeado entre una tendencia y otra. Cristiano o Messi. Dos corrientes que se miran, pero que parecen negadas a reconocer la existencia de la otra y peor aún a ceder la razón. ¿Pero no es una votación una suma de subjetividades inclinadas hacia estos polos?

Tendencias que aunque parecen ocuparlo todo dejan, irónicamente, una brecha inmensa en el medio. Una que señala lo difícil que resulta sobrevivir en la era Messi y Cristiano. Sobrevivir con honores, vamos. Una en la que a golpe de números se resume lo complicado y meritorio de jugar en la era de dos cracks de la talla del argentino y el portugués. Sin ir más lejos, el Ballon d’Or sólo ha pasado por las manos de Cristiano y Leo, desde 2008, incluso antes de que se integrara el reconocimiento de France Football y de FIFA. A sabiendas de que cerebros como Iniesta y Xavi se han quedado con el sabor de la miel en la boca.

Y para ampliar méritos en la época de los recordman rompe redes aparece Manuel Neuer. Más difícil aún colarse en este espacio de historia siendo portero. Que si lo sabrá Buffon que en 2006 vio como quedaba de segundo en las votaciones al Ballon d’Or para que “il capitano” Fabio Cannavaro se coronase como el mejor del mundo. Que si lo sabrá Iker Casillas que tras levantar la Copa del Mundo su nombre ni siquiera pasaba el corte de los 3 finalistas. Que si lo sabrá Iniesta que viviendo el año de su vida en 2010, a nivel de clubes y marcando el gol que dio el título del Mundial de Sudáfrica a España no pudo ganar a Messi.

En ese año se presenta un movimiento atípico. Si revisamos la lista del elegido como mejor jugador de 1990 en adelante se observa que siempre ha ganado un campeón del mundo la nominación. Hasta que apareció el apellido Messi grabado en el trofeo en 2010. Lothar Matthaeus tras Italia, Romario en el 94 luego de EE.UU., Zidane tras coronarse con Francia en 1998, Ronaldo luego que Brasil ganara el “penta”, Cannavaro en 2006 quien luego fichó por el Real Madrid… Y bueno, lo dicho.

Volviendo a la dificultad de hacerse un hueco entre dos fuera de serie, se le suma el hecho de luchar contra los flashes de dos delanteros letales, en la era del balompié de espectáculo, siendo guardameta. Digo, no es que haya sido fácil en el pasado, sino Lev Yashin la “araña negra” no fuese el único portero ganador del Balón de Oro (1963). No en vano fue considerado el mejor del siglo XX y pieza del dream team de la historia de los mundiales… Ganó medalla Olímpica en el 56 y la Euro del 60.

De ganar el galardón de 2014 ¿sería Neuer mejor que Buffon y Casillas? Difícil establecer comparaciones. ¿Vale más el Mundial que la décima? ¿Se olvidarán de la Copa conseguida por el Bayern y de la Bundesliga conquistada con la mayor precocidad en la historia? ¿Llegó tarde el récord que superó a Zarra? ¿Prevalece lo mediático sobre el talento, o van de la mano? Muchas preguntas y, como mencioné al inicio, en Zurich no hay respuestas absolutas, sólo opiniones. De las opiniones que importan, la de los grandes del deporte, hablaremos en el siguiente blog. Vamos rumbo a Suiza. Desde allá nos escribiremos.

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La Chica del Banquillo

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