Desmarcándose de la Generación Perdida

FinalCopaAmericaChilevsArgentinaMessi

El talento de la selección de Argentina lucha contra las sombras. Unas alargadas que les recuerdan que en la vida como en el fútbol el “casi” no existe. Porque el “casi” es un “hubiese” que rememora que han perdido las últimas dos finales disputadas: la del Mundial 2014 ante Alemania y la de la Copa América de 2007 ante Brasil.  Sí,  porque los “casi” tienen la terrible capacidad de prevalecer sobre los logros, porque el fútbol en ocasiones  tiene memoria corta y olvidará que esta generación se colgó la medalla de oro en Pekín 2008 y comenzó a despuntar en 2005 con el campeonato del Mundo sub20.

Porque los “casi” no le sirven a esta generación albiceleste plagada de talento histórico. Una  generación que mirará al abismo en el Estadio Nacional, uno sobre el que tendrán dos opciones: la de levantarse hacia la gloria, o caer y ser recordados como la generación perdida, con permiso de Ernest Hemingway y compañía.

Se han querido desmarcar de los almanaques. El Kun ha dicho que no luchan contra la presión de la historia, porque han pasado varias generaciones. Ese es el problema. Que el último título de un país que ha fabricado algunos de los mejores futbolistas de la historia ve en blanco y negro aquel doblete del 91 y el 93 en el torneo más antiguo del mundo. Y allí entra un dato curioso, en el 91 Argentina logra ganar en Chile la Copa…. Repitiendo en el 93 con la quinta de “Bati-gol”, en donde el propio Batistuta quedó como máximo goleador. Como podría hacerlo Agüero si supera al chileno Eduardo Vargas en Chile 2015.

Otra de las cosas que tiene la historia, y el destino, es que ha conseguido sincronizar a dos poderosas promociones, las consideradas de las mejores del balompié de Chile y Argentina. Una Roja que dominó a placer en casa en el rubro de tantos marcados, superando a Messi –quien ha colaborado asistiendo-, a Tévez, Higuaín y el propio Kun. Un Chile que se sacudió rápidamente el traspié de Arturo Vidal, que se salió con la suya en la reducción al castigo de Jara y que no quiere sumar 5 subcampeonatos de CA en su casilla del “casi”. Una generación que con permiso de la de Zamorano, Salas, tiene a Medel, Valdivia, Bravo y Vidal, a la espera de noticias de Alexis.

El fútbol es un espacio carente de lógica, que incluso desafía a las leyes de la física. Por eso se espera este sábado el desenlace de un choque que promete no defraudar. Con una Argentina horizontal, con Messi como estandarte, que espera que sus goles cierren con broche de oro, ese que tienen dos décadas sin colgarse, y que quedó pendiente para la generación de Verón, Zanetti y los chicos en el retiro. Con una Chile que tiene el sueño a un paso, que tiene a su gente con el grito en la garganta y como dijo Sampaoli con “el deseo innegociable de salir campeones”.

icon1

La Chica del Banquillo

Por:

sign

Últimas Columnas

icon2

Suscríbete

Goto Top