Figo, el Cholismo y la Champions

Luis-Figo

Del otro lado de la mesa, sentado frente a mí, unas copas más allá, se encuentra Luis Figo. Estamos en un restaurante de un hotel de la ciudad de México, en donde se realiza el Congreso de la FIFA, el primero de Infantino. El ex del Real Madrid… y del Barcelona, conversa conmigo sobre Cristiano, su posible candidatura futura para la FIFA y sobre la final de la Champions. Le extiendo una foto de la famosa volea de Glasgow, cortesía de Zizou, su ex compañero en aquella conquista, hoy DT de los merengues. Le brillan los ojos. La “novena” le trae los mejores recuerdos. Pero… ¿es para Figo favorito el equipo de Concha Espina? “En papeles, en teoría”. No quiere tirar en contra de sus ex colores.

Le pregunto si ese favoritismo viene dado por las 10 orejonas que guardan en el Museo del Bernabéu o es algo real. Se ríe, repite que es difícil hacer predicciones en una final. Pero si, entiendo a qué se refiere: el conjunto merengue es de esos que difícilmente pierden en esa instancia. Sólo han caído en 3 ocasiones, la última en 1981 ante el Liverpool. Ninguna de ellas bajo el actual formato de UCL. En su última llegada mordieron al minuto 93 al Atlético y no soltaron a su presa hasta que se consolidó la llegada de la ansiada “décima”. Huelen la sangre. 14 finales por 3 para los del Vicente Calderón.

Pero este Real Madrid no es el mismo de 2014. Tampoco lo son los colchoneros. Porque en aquella ocasión los del Manzanares llegaban como dueños de la Liga, con aquel halo de equipo súper potente, ultra defensivo que dejaba de lado al FCB y al RM en la carrera por el título doméstico. No se dio el doblete. Les pudo la presión con un cabezazo de Sergio Ramos. Lo demás es historia. Algo parecido ha sucedido en la última curva de esta Liga: los de Zidane encabezaron una cruzada en la que recortaron 11 puntos al Barça. El Atlético se olvidó de sus opciones al perder en la jornada 37 ante el Levante por marcador 2-1. 

El camino ha sido distinto. Las rosas para los blancos, y las espinas para los del Cholo. Partido de infarto ante el Bayern y el somnífero que significó verlos enfrentar al Wolfsburgo. Pero atrás quedaron los cuartos y las semis. El sábado se cruzan dos equipos potentes: uno con una delantera de 250 millones de Euros, la de los 98 goles por temporada. Del otro: el equipo con menos goles en contra de la Liga, el del mejor “Zamora” de la historia, Jan Oblak. Razón tiene el capitán Sergio Ramos, el partido será para quien cometa menos errores. Cuentan con Keylor.

El papel de Casemiro será clave. Un jugador que permite la movilidad de Kroos y Modric y que la BBC se desligue de labores defensivas. La línea de 4 del fondo colchonero también, porque esperarán la explosividad del nuevo consentido de Zizou para armar las contras. Filipe Luis y Juanfran por los lados. Seguramente Giménez acompañando a Godín en la defensa central. Aunque el Cholo se niega, por ahora, a decantarse por el uruguayo o por Savic. Es que Simeone es de esperar mucho del colectivo y no de un protagonista.

Del otro lado Cristiano seguro deseará marcar la diferencia. Viene tocado, pero también jugó así en la final de 2014. Es su gran oportunidad de superar su propia marca: la de 17 goles en una temporada de Champions fijada en la final de Lisboa. Aquella vez cerró la cuenta con el 4-1 al 120’. Al portugués le van más los números que las lesiones. Le mueven los récords y más si mira al espejo. Si no está al 100%, entonces fingirá estarlo. Porque si el conjunto del Atlético expira orgullo, lo único que podría dejar en blanco el Real Madrid son sus uniformes, nunca su vitrina.

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