El final poético del Madrid de los 40

La Chica del Banquillo - Sergio Ramos

El domingo, en el Sánchez Pizjuán se demostró que en el fútbol -como en la vida- tiene finales poéticos. Así cayó el Real Madrid de los “40” de Zidane… con autogol de Sergio Ramos. Y es que el calendario demostraba que la única alcabala posible para este equipo era Sevilla. Con perdón del Celta y del Málaga. La Sevilla del capitán, la de los ultras, la de la espera a la salida, la de los reclamos, las pañoladas, los pitos y la del gol a lo Panenka en Copa señalando el dorsal. Si. Se quedaron en el “casi”, a tres números de la Juve del 43.

La justicia poética fue tal que ese Madrid “in extremis”, el del gol del último minuto como déjà vu reiterativo, casi siempre cortesía de Ramos -ahora con perdón de Karim- murió de la misma manera a la que tiene acostumbrado matar. Jovetic al 91′ y stop. Se disiparon los números. Porque eso tiene el deporte, está lleno de sorpresas gratas y otras no tanto. Aunque lo de los hispalenses creo que no puede ser clasificado en la categoría del “no lo vi venir”.

“Que fuera Sergio Ramos, con todo lo sucedido esta semana, el que la propiciara con un gol en propia puerta tiene más de aquel mundo que de este”, como acertadamente dijo Luis Buxeres en La Vanguardia. Nos acordaremos del récord y del cómo se cortó. Nos acordaremos de los 28 de Pep y los 39 de Luis Enrique. Pero para desgracia de Jovetic, la hazaña de Nervión no tendrá su nombre.

Curiosamente el de montenegro porta el dorsal 16, aquel que le perteneciera a ídolo fallecido Antonio Puerta. Algo de razón tiene Bruxeres, algo místico tiene la historia.

Pasó mucha agua por debajo del puente. Pasaron los clásicos, los derbis y las noches europeas. Pasó el 9 de abril, cuando todo comenzó con el 4-0 ante el Eibar. La empatitis desde el Villarreal, pasando por Dortmund hasta el Eibar. El 3-3 de Varsovia, las goleadas ante la “Cultu”. Pasó de todo hasta que llegó la cita en la calle Sevilla FC. El míster sabía que el momento tocaba. Cierto que lo inevitable siempre pasa -valga la redundancia- no es menos verdad que este Madrid se sigue descubriendo con el paso de los números. Ahora, simplemente, reinician el conteo para seguir consolidando su estilo. Total, al FCB de Luis Enrique le tomó tiempo… y lo hizo con esa imagen reiterativa del técnico récordman de su primer año. Yo es que no sé si creer en las casualidades.

icon1

La Chica del Banquillo

Por:

sign

Últimas Columnas

icon2

Suscríbete

Goto Top